Boni Rojo, referencia de la convicción y la honradez

Este agosto pasado ha muerto en Barakaldo, con 80 años, una gran persona y un gran sindicalista. Bonifacio Rojo, Boni, había emigrado muy joven a Bilbao desde Calaveras de Arriba, un pueblo de León. Trabajó en distintos sectores: en la construcción, como transportista en el sector de la alimentación y, finalmente, en Iberduero/Iberdrola.

Desde principios de los años 60 del siglo pasado desempeñó una intensa y muy fructífera actividad sindical. Su trayectoria como luchador obrero ha sido muy larga. Durante la clandestinidad, actuó como militante sindical en varias empresas, se introdujo en las estructuras provinciales del sindicato vertical, desempeñó una intensa actividad de proselitismo y organización sindical y fue uno de los fundadores de la USO en Euskadi, de la que fue Secretario General.

También protagonizó en aquellos años, conjuntamente con históricos dirigentes de UGT y de CCOO, la constitución en Vizcaya de la Coordinadora de Organizaciones Sindicales (COS)

En esa etapa de lucha contra el franquismo y por la democracia, Boni fue también un líder ciudadano que llevó a cabo una notable actividad en los barrios, concretamente en el de Recaldeberri de Bilbao.

Ya en la legalidad, y en coherencia con los tres pilares – unidad sindical, autonomía, socialismo – que defendía la organización de la que procedía, Boni no dudó en apoyar y encabezar el proceso de fusión de USO con UGT, que culminó en diciembre de 1978, pese al profundo desgarro que ello le supuso en términos de enfrentamiento con algunos compañeros muy queridos.

Boni ha sido miembro de varias Ejecutivas de la UGT de Euskadi. También Presidente de la Comisión Confederal de Garantías en varios mandatos, así como máximo responsable de la sección sindical estatal de UGT en Iberdrola. En 1997, a propuesta de la Comisión Ejecutiva Confederal, el Ministro de Trabajo le concedió la medalla al mérito en el trabajo.

En el ámbito personal Boni era un ser humano con gran inteligencia natural, sentido del humor, sorna y astucia. Una persona de valores, solidaria, austera, coherente y valiente. Un referente, tanto para su familia como para sus amigos y sus compañeros ugetistas y socialistas.

Encarnó también, como pocos, las virtudes que seguramente caracterizan a los mejores sindicalistas. Era un educador: cercano, pedagógico, con capacidad de liderazgo basado en la autoridad moral y el comportamiento coherente. Era un aglutinador: sabía juntar personas, transmitir objetivos, generar valores y esperanza, dar sentido a una vida de compromiso. Fue también un reformador: buscando cambios posibles y reales, con tenacidad, creando nuevas relaciones de fuerza, trabajando más los cambios estructurales que los retóricos.

Como podéis ver por la foto que encabeza esta nota recordatoria, tuve la oportunidad de estar con Boni el 1º de Mayo de este año en Bilbao. Su presencia allí, pese a lo mal que ya estaba, era la mejor expresión de a quién se debía Boni, de quiénes eran los suyos. También de la grande, enorme entereza y fuerza de voluntad que le caracterizaron.

Los que tuvimos la suerte de compartir con él un largo recorrido siempre recordaremos a Boni, siempre será un referente en nuestra lucha por la dignidad del trabajo y los derechos de los trabajadores.

Cándido Méndez. Secretario General de UGT.

 

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